¿Cómo afeitarsela barba? trucos de un barbudo profesional

Es posible que te hayas dormido en los laureles y de repente te sientas como Tom Hanks en la película de náufrago, o simplemente quieras dar un cambio radical de look a tu cara deshaciéndote de tu fiel compañera de viaje, o eres un fan de tu cutis facial y gusta lucirlo full time.

¿El tenia excusa y tú?

Sea como fuere, a la hora de afeitarte la barba, puedes tener en cuenta los consejos que a continuación te ofrecemos y que pueden ser de gran utilidad.

¿Cuchilla o afeitadora eléctrica?

Para empezar, debes tener la herramienta adecuada para llevar a cabo tan milenaria práctica masculina.  Cuchilla manual o afeitadora eléctrica pueden ser ambas aconsejables según el estado actual de tu barba. Incluso ahora están de moda las recortadoras de barba.

Si ya luce frondosa cual selva amazónica, es aconsejable recortarla antes del afeitado, para ello, la mayoría de afeitadoras eléctricas del mercado incorporan sets para recortar la barba de manera rápida y eficaz, y evitando tirones desagradables. Una vez ya recortada, podrás afeitarla con el máximo apurado posible, tanto con afeitadora como con cuchilla manual, pero con ésta última siempre lograrás un mayor apurado, si bien las probabilidades de cortes por un mal uso de las mismas son bastante mayores.

Cosas que saber a la hora de afeitarte

Una buena ducha antes de afeitarte va a ser siempre una gran aliada en el afeitado, ya que con el vapor de la ducha los poros de tu piel se abrirán y una barba húmeda siempre será menos resistente a la cuchilla (manual o eléctrica) que una barba enredada y seca.

Mantén tu cara húmeda con agua caliente durante el afeitado, nunca con agua fría, pues conseguirás el efecto contrario y la barba opondrá mayor resistencia.

Si en algún momento del afeitado notas que se resiste la barba, mantén la calma y no conviertas la cuchilla en una retroexcavadora, repite la pasada varias veces pero no presiones la cara con la cuchilla, lo único que lograrás de esa manera es dañar tu piel o incluso cortarte, recuerda siempre que es tu cara, algo que a simple vista es obvio, pero que con las prisas del día a día a veces olvidamos.

Afeitarse a contrapelo también es una práctica habitual, por la rapidez y el apurado que se consigue, pero como regla general no es aconsejable, puedes terminar con la cara hecha unos zorros, siendo siempre recomendable afeitarse en dirección del sentido de la barba. Rapidez y afeitado no son buenos compañeros de viaje, procura tomarte tu tiempo.

Es importante que uses ambas manos, una con la afeitadora o cuchilla y la otra tersando la piel, para ayudar y evitar que la flacidez de la cara se convierta en tu enemiga. Igualar ambas patillas puede ser un reto, un truco práctico es tomar de referencia el conocido como trago de la oreja, puesto que salvo que seas el jorobado de notre dame, lo más normal es que tus orejas sean simétricas.

Para el caso de que uses las tradicionales cuchillas, no escatimes a la hora de elegir una buena espuma de afeitar, será la principal aliada de tu piel para conseguir que la cuchilla deslice correctamente. Afeitarse con cuchilla y sin espuma es bastante incómodo y arriesgado.

Si a medida que vas despoblando la selva amazónica, descubres algún tipo de grano, usar la cuchilla a modo de garrote vil tampoco es buena idea. Evita afeitar la zona afectada por el nuevo inquilino de tu cutis y evitarás infecciones indeseadas.

Si tu intención es la del afeitado diario, te aconsejamos que uses cuchilla manual, las afeitadoras eléctricas, por muy alta gama que sean, no logran el apurado de las cuchillas manuales, pueden servir para ganar tiempo y darle un respiro a tu piel, pero la piel de melocotón sólo la conseguirás con el afeitado más tradicional.

Y hablando de tradición, no podemos obviar el afeitado con navaja, herramienta que desaconsejamos salvo que seas ducho en la materia, puedes convertir el afeitado en una auténtica carnicería en cuestión de segundos.

Después del afeitado

Una vez logres tener la piel de tu cara como el culito de un bebé, no te la seques con una toalla restregándotela como si acabarás de ganarle un set a Roger Federer en la final del Roland Garros, acércate suavemente la misma a la cara y deja que empape la humedad, sin frotar bruscamente para evitar irritaciones.

Aunque en los anuncios de la tele lo veas, no abuses del aftershave, suelen irritar la piel, siendo preferible otro tipo de ungüentos más naturales como, por ejemplo, el aloe vera. 

Guarda el material empleado limpio y seco, para evitar una aceleración precipitada de su desgaste y oxidación, no cuesta nada y alargarás considerablemente la vida útil de las cuchillas.

Pese a que una barba de dos días es posible que tu jefe con mentalidad del pleistoceno no la tolere, o que a tu pareja no le guste convivir con una lija con dos piernas, te recomendamos que dejes algunos días entre afeitado y afeitado para el cuidado de tu piel, y que por supuesto, al menor síntoma de desgaste de las cuchillas, ya sean de la afeitadora eléctrica o manuales, las cambies por unas nuevas, para evitar hacer de tu cara un rastrojo.

Esperamos que estas líneas te sirvan de ayuda en tu próximo afeitado y recuerda los tres pilares básicos para un afeitado de primer nivel: paciencia, herramientas en condiciones y agua caliente, conseguirás deshacerte de tu barba sin daños colaterales y con resultados envidiables.

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